AMA SARA - Madrid - Tel. (+34) 638 457 584
Soy Ama Sara, una Dómina profesional madrileña. Me gusta ser Ama. Soy Ama por vocación y por un signo del destino: ¡nací un 24 de Julio, una fecha simbólica para el BDSM!Tengo 45 años y hace poco he vuelto a Madrid porque hasta ahora vivía en París donde empecé y crecí en el mundo D/s. Mis muchos sumisos españoles, y los madrileños en particular, están de suerte y ya no tendrán que viajar demasiado para adorar a su Ama. Ahora les tocará a mis esclavos franceses, ingleses y belgas viajar para besar mis pies.
Soy una persona culta y sexy. Soy elegante y con mucha fantasía.
Llevo muchos años aprendiendo y creciendo en el arte de la Femdom o Dominación femenina, tanto en mi vida personal como profesional. He tenido experiencias de vida 24/7 tanto con esclavos como con esclavas. Con mi inteligencia y experiencia puedo controlar y dominar todos los sumis@s que necesiten evadir de su vida cotidiana o necesiten poner en otras manos el poder que les pesa a diario.
Me gustan también los esclav@s que son sumisos y humildes por naturaleza. Ellos disfrutan de su condición sumisa así como yo disfruto en controlarles.
La mia es una vocación y si por el hecho de pagar un tributo piensas poder tener algún poder sobre mi te equivocas. Cuando era niña me gustaba imaginarme sodomizando a los chicos y mi vida cambió cuando descubrí los strap-on.
¡Adoro el BDSM! !Ven conmigo! ¡Entra en mi mundo perverso y te guiaré en un universo paralelo y te iniciaré en un arte sutil y disfrutarás como nunca lo has hecho!
¡Atrévete! Mis sesiones son a todos los niveles. Pactaremos los límites y las reglas del juego. Si eres principiante no dudes en decírmelo y te enseñaré a ser un buen sumiso. Mezclaremos tus fantasías con las mías, pero yo tendré el control y adorarás mis pies, mis manos y mis largas piernas. Aprenderás que puedo ser Angel y Demonio, ambas personalidades viven en mi.
Tengo un piso acogedor y privado en una zona céntrica de Madrid. Es mi mundo personal y doméstico. Serás mi doncella y yo seré tu Dueña.
Si me llamas con un día de antelación y me haces llegar tu tributo por adelantado podemos acudir a unas salas equipadas con material y elementos BDSM para sesiones más intensas que alquilo por horas. Naturalmente correrás con los gastos del local.
No acudo generalmente a hoteles ni a casas particulares porque no me gustan las sorpresas. Sólo mis clientes VIP, después de muchos años de servidumbre, tienen este privilegio y corren con todos los gastos del viaje y de la estancia.
Visita mis galerías de fotos en las pestañas "Fotografías" y "Fotos de Sesiones"
Aquí os dejo un extracto del Blog El Faro (http://elfarosm.blogspot.com.es/2013/02/100-dudas-de-una-aprendiz-de-sumisa_25.html) que bien explica que sentirse sumis@s no es una enfermedad ni un problema:
El deseo de sumisión, humillación o azotes eróticos, por sí mismos NO constituyen una enfermedad, ni siquiera un síntoma de ella. Es una opción sexual más, con la única condición de llevarla a cabo de manera sana y sensata. Para poder realizar estas prácticas sin peligro se crearon el BDSM y sus reglas.
El BDSM es un sistema estructurado y seguro para el ejercicio de la Dominación/sumisión, Sadomasoquismo y disciplinas afines. Contiene unas reglas y procedimientos propios, cuyo cumplimiento evitan daños tanto físicos como psicológicos a quienes lo practican.
El BDSM a través de estas reglas y procedimientos permite la satisfacción de la necesidad de llevar a cabo prácticas BDSM, que en mayor o menor grado suele tener el género humano. Su satisfacción produce efectos psicológicos mucho más beneficiosos que su represión, ocultación e ignorancia.
La práctica del BDSM no sólo NO es una enfermedad, sino que al liberar y satisfacer unas necesidades evidentes y profundas, pero que normalmente suelen ser reprimidas y escondidas socialmente, contribuyen a un mayor equilibrio emocional de la persona que los practica, con la única condición de hacerlo bien, con las debidas garantías; para eso se creó el BDSM.
El BDSM proporciona además un espacio lúdico, porque ante todo se trata de un juego. Un juego en el que cada uno de los participantes adopta un rol. Este rol termina cuando los participantes deciden que acabe el juego.
Aunque parezca una contradicción para la sociedad “bienpensante“, la práctica del BDSM necesita de personas equilibradas, honestas, y sobre todo respetuosas con sus compañeros de juego.
me encanta tu blos AMA SARA! y recibo las modificaciones en mi correo! esto es un gran honor parí mi, tu perro sumiso!
ResponderEliminarFeliz Navidad, Ama Sara.
ResponderEliminartu sumiso
P.